La mandarina queen, es una variedad con un buen tamaño y un fuerte color naranja. Se comienza a recolectar en febrero hasta el mes abril, pero lo más característico de ella es su intenso y real sabor a mandarina, el cual se consigue gracias al equilibrio entre dulzor y acidez. Además, cabe mencionar que estamos ante una variedad que no contiene pepitas y es muy fácil de pelar, lo que la convierte en la fruta perfecta para los más pequeños.

Mandarina queen

La forma de la mandarina queen es achatada y de un color naranja fuerte tirando a rojizo, lo que atrae mucho a los consumidores, sobre todo a los niños. Una de nuestras finalidades es que se promueva el consumo de las frutas y las verduras, y a los más peques hay que educarlos para que ingieran este tipo de alimentos tan necesarios. Por ello, la fruta se debe presentar apetecible, atractiva y con un sabor auténtico.

La mandarina queen es una fuente increíble de vitamina C, con la cual se aporta la dosis diaria suficiente tanto para adolescentes como para adultos. Esta vitamina ejerce un efecto estimulante y colabora en el refuerzo de las defensas inmunitarias para resistir mejor cualquier infección. Sumado a esto, contiene un gran poder antioxidante, lo que ayuda a depurar el organismo de numerosas sustancias tóxicas que se van acumulando, además, con su consumo ayudas a que tu cuerpo absorba mejor el calcio y el hierro, y a fabricar el colágeno de la piel.

Debido a la piel del gajo, la mandarina queen es la mandarina que más fibra aporta, puesto que tiene un poco de textura, y su consumo provoca una experiencia culinaria muy agradable. Por último, el zumo que contiene, lleno de dulzor mezclado con un toque acidez típico de los cítricos, explota en la boca dejando un sabor increíble.

Después de todo esto, ¿quién puede resistirse a las propiedades de la mandarina queen?